Tu tarjeta de presentación digital, diseñada a la medida de tu marca e implementada dentro de tu propio sitio web. Dos opciones según si quieres, además, saber qué hace la gente con ella.
Para quien quiere una tarjeta digital impecable y lista para compartir.
Para quien además quiere saber qué botón usan y de dónde le llegan los clientes.
Una tarjeta bonita está bien. Una tarjeta que te dice qué funciona te deja mejorarla. Esto es lo que verás dentro de tu WordPress, sin instalar nada más ni depender de ninguna plataforma.
Si el catálogo se lleva más clics que WhatsApp, tu cliente quiere ver antes de escribir. Eso cambia cómo ordenas la tarjeta y cómo vendes.
Con un enlace distinto por canal sabrás si el QR de la vitrina trae gente o si todo llega por Instagram. Deja de gastar en lo que no funciona.
País y dispositivo de quien abre tu tarjeta. Útil si vendes a otra ciudad o si atiendes clientes fuera del país.
No, en ninguno de los dos planes. La implementación se paga una sola vez. En el plan de $197, el panel de estadísticas incluye el primer año y luego se renueva anualmente por $30. Nada más.
Tu Smart Card sigue funcionando igual, con todos sus botones y su QR. Lo que cubre la renovación es el mantenimiento del panel de estadísticas, su compatibilidad con las nuevas versiones de WordPress y el soporte. Si decides no renovar, la tarjeta no se apaga.
Sí, porque la Smart Card se implementa dentro de tu propio sitio y bajo tu dominio. Eso es justamente lo que hace que no tengas mensualidad ni dependas de una plataforma ajena. Si aún no tienes web, lo conversamos y te proponemos la ruta más conveniente.
Sí. Se puede añadir más adelante sin rehacer nada de la tarjeta. Ten en cuenta que la medición empieza a contar desde el día en que se activa: no recupera lo anterior. Por eso, si te interesa, conviene arrancar con ella desde el inicio.
Sí, al estar dentro de tu web se puede editar cuando lo necesites. La implementación incluye una ronda de ajustes. Los cambios posteriores a la entrega se cotizan según el alcance, o te dejamos una guía para que hagas los ajustes simples por tu cuenta.
Necesitamos tu logo, tus textos, tus fotos y los enlaces a los que debe llevar cada botón. El tiempo empieza a correr cuando llega ese material completo, y al confirmar el proyecto te damos una fecha concreta de entrega. Si prefieres que nosotros nos encarguemos de la redacción o de las imágenes, se cotiza aparte y te lo decimos antes de empezar.
La Smart Card es digital: enlace más código QR. Si además quieres tarjetas físicas o material impreso con tu QR, lo diseñamos y cotizamos por separado, incluida la opción con chip NFC.
Cuéntanos qué hace tu negocio y te confirmamos qué plan te conviene, qué incluye en tu caso y en cuánto tiempo la tienes lista.
Diseñamos la pieza gráfica que lleva tu código QR, con tu identidad y en formato cuadrado. Quien la escanea entra directo a tu tarjeta digital, sin escribir nada. Estos son algunos de los que hemos hecho.





Se entrega en alta resolución y en formato cuadrado. Sirve igual para una vitrina, un empaque, un volante, tu uniforme o una publicación en redes.